Doná una frazada para abrigar a los chicos
hace 15 meses.

Mamis Solidarias está realizando una colecta de frazadas, para atender la necesidad más urgente de los chicos (y grandes) en situación vulnerable. En casi todas las casas suele haber mantas y frazadas en desuso y sin embargo son muy pocas las que se donan. Los invitamos a todos a ponerse en el lugar del otro y sumarse a esta campaña. Es urgente, el frío mata.


“Si el 1 % de la población con acceso a una casa, comida, calefacción, trabajo, y educación, puede prescindir de una frazada, y la dona, abrigamos a todos los que están pasando FRÍO. Que loco no?”, escribió Laura Furman en su cuenta de Facebook. Es más fácil mirar para otro lado, y decir que pagando mis impuestos cumplo como ciudadano y que el Gobierno debe ocuparse. Mientras pensas eso, van cinco muertes evitables por el frío” 

Puede sonar a bronca, pero basta con estar diez minutos con esta mujer para darse cuenta que es dolor. Laura apela a la empatía, pide simplemente que dejemos de quejarnos y de mirar para otro lado. O mejor dicho, si vamos a mirar para otro lado, “que sea para el lado correcto, el lado de los que no tienen voz”


Mamis Solidarias, la ONG que ella preside, hace años que se dedica a atender diferentes problemáticas de niños en situaciones vulnerables. Saben que no pueden solucionar todos los problemas, pero tratan de hacer lo posible dentro de su marco de acción. Su lema (poquito es mucho) resume ese espíritu de atender lo urgente, para después pensar en lo importante. 

Hoy, lo urgente es combatir el frío, evitar que una sola persona más se muera por eso. La semana que viene, o la otra, o dentro de cuatro meses, cuando ya no haga tanto frío... esos hombres, mujeres y niños van a seguir viviendo en la calle. Con otras urgencias, con la misma vulnerabilidad. Y en ese momento, cuando los oportunistas ya no estén para la foto, seguramente van a estar las personas como Laura (y miles más en todo el país) haciendo lo que hay que hacer. 


Obviamente, todos quisiéramos un país en el cual no sea necesario abrir las escuelas, las iglesias, o los estadios de fútbol para personas en situación de calle. O que no haya que asistir a niños que pasan frío en viviendas precarias, sin sus necesidades básicas satisfechas. Pero cuando el frío aprieta y el escenario dista mucho de ser el ideal, el sentido común (y el corazón de cualquier ser humano) indica que eso es lo que hay que hacer. Después, discutimos la falta de políticas públicas, la ausencia del estado, y todos los reclamos que como ciudadanos tengamos que hacer. Pero ahora, como sociedad tenemos una responsabilidad. Y es NO mirar para otro lado. 


Desde este espacio, volvemos a apelar a esa empatía de la que habla Laura. Esa capacidad de ponerse en los zapatos del otro. Y les pedimos que se sumen a la campaña que llevan adelante por la colecta de frazadas. Algo tan simple, (y que seguramente muchos tenemos en desuso)  puede marcar la diferencia para que ninguna otra persona tenga frío esta noche, ni las que siguen.

Acá están los lugares donde pueden llevarlas: 



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