Ponerle garra al coronavirus
hace 2 meses.

Después de un mes de cuarentena, ¿cómo hacen los pequeños empresarios y emprendedores para hacer frente a la situación económica y social? Lejos de bajar la persiana, ellos cuatro tuvieron que potenciar la creatividad y buscar otra manera de trabajar en un escenario de incertidumbre.


En medio de la pandemia de coronavirus, estamos todos viviendo una situación que hace un par de meses nos hubiera parecido un cuento de ciencia ficción. Hace ya casi un mes que, decretado el "aislamiento social preventivo y obligatorio", todos los argentinos nos encontramos en cuarentena. Quién más, quién menos, hemos modificado costumbres de vida, hábitos de consumo y hemos aprendido el verdadero significado del "nos cuidamos todos".

Así como de un día para el otro, los chicos dejaron de asistir al colegio y los docentes improvisaron clases virtuales, todos tuvimos que reestructurar nuestros espacios de trabajo, negocios, empresas, industrias, y servicios. Ellos cuatro son solo el ejemplo de muchos otros que le pusieron el pecho a las balas y, lejos de dejar de trabajar, potenciaron la creatividad y buscaron nuevas formas de seguir brindando sus productos y servicios.

Todos coincidieron en un punto: privilegiar la salud antes que la situación económica. Hicieron foco primero en cuidar la salud de sus empleados y clientes, y en segundo lugar de mantener las fuentes de trabajo para evaluar cómo seguir una vez que pase la pandemia.  


"Reprogramamos todos los eventos"

(Juan Días da Silva, Andorinha)


Los salones de eventos fueron los primeros en reducir su esquema de trabajo. Algunos, como Andorinha lo hicieron aún antes de que se declare la cuarentena, con un criterio de privilegiar la salud antes que cualquier otra variable. Pero así como organizar un evento implica la labor mancomunada de muchos rubros y servicios, suspenderlo también implica lo mismo. "Todas las fiestas que se iban a realizar en marzo, abril y mayo estaban contratadas con más de un año de anticipación. Además de las cuestiones económica, hay que entender que una fiesta implica una gran expectativa, por lo general de toda una familia. Y suspenderla es muy frustrante" explica Juan Días da Silva, responsable del tradicional salón del Club Portugués.  "Desde que se declaró la cuarentena comenzamos la tarea de reprogramar todas las fiestas hasta Mayo, aunque probablemente tengamos que seguir retrogradando las de Junio y Julio. Nuestros clientes, todos, entendieron perfectamente la situación. Nuestros proveedores también, aunque fue mas complicado coordinar que no tengan comprometidas de antemano esas mismas fechas con otros eventos" 

Cada uno de los integrantes del staff siguieron trabajando desde su casa, incluso realizando entrevistas por video conferencia. Hoy, tienen reprogramadas todas las fechas de Marzo, Abril y Mayo a partir de noviembre. Y siguen proyectando eventos a futuro, aunque el escenario parezca bastante incierto. "En principio todavía no se retrogradaron eventos de Junio y Julio, pero no se sabe el avance de la situación. Todos es muy dinámico y habrá que poner lo mejor de uno para ver como nos amoldamos. Esto va a pasar, y nos gusta pensar que vamos a tener más motivos para celebrar. Y lo que siempre decimos es que nos cuidemos, porque queremos festejar con todos, que no falte ninguno"  cierra Juan. 

Tu pileta puede esperar

(Rubén Arrúa Benitez, Steven Piscinas)


Esa fue la primera decisión que tomaron los gerentes de Steven Piscinas. "No somos una actividad esencial, y nada puede ser más importante que la salud" explicó Rubén Arrúa cuando decidió suspender todas las obras en curso y el trabajo in situ en las oficinas de Castex. "Nuestros profesionales siguieron trabajando en el desarrollo de nuevos proyectos desde su casa"

La primera semana tuvieron abierta la ferretería, con todas las normas de seguridad e higiene recomendadas, pero finalmente decidieron también bajar las persianas. "Todo el día estaba viniendo gente a comprar dos arandelas, tres tornillos.... nos dimos cuenta que estábamos poniendo en riesgo la salud de nuestros empleados y además, favoreciendo la viveza de aquellos que buscaban la excusa de salir por cualquier pavada. Lo único que sí mantuvimos fue el delivery de cloro y productos para piscina. Porque el cloro es un producto que se utiliza para desinfectar y además porque no debemos olvidarnos de la otra epidemia, el dengue" 

Así, armaron un sistema de delivery y distribución por whatsaap, en el cual se puede pagar por mercado libre. Entregan en la puerta de cada casa o, si es un barrio cerrado, en la portería. En la última semana, cuando se permitió volver a trabajar a algunos rubros relacionados con la construcción, reabrieron la ferretería pero en horario reducido, de 8 a 14.00 hs. 

"Cerramos la cafetería pero mantenemos la venta de mostrador"

(Federico Mas, Le Paul Boulangerie)



Un  rubro que se vio obligado a cerrar sus puertas en los primeros días de la epidemias fue el gastronómico. Muchos lo hicieron antes de la obligatoriedad, impulsados por la responsabilidad social. "La primer semana, antes que se suspendan las clases incluso, nosotros separamos las mesas y pusimos un dispenser de alcohol en gel en cada mesas. Era inútil, la gente volvía a juntar las mesas y a la tarde habían. desparecido todos los frascos de alcohol". Federico Mas decidió, entonces, cerrar el salón de la cafetería de Le Paul adelantándose a lo que unos días más tarde seria indicado por el DNU. "Y mantuvimos abierta la venta por mostrador de productos de panadería, pastelería, sandwiches y menúes de mediodía para llevar. Al no haber actividad laboral, el mercado también se resiente muchísimo, pero de todos modos decidimos seguir con el mostrador de venta. Estamos trabajando con la menor cantidad de personal posible, con un horario más acotado y solo ingresan dos personas a la vez al local, con todas las medidas de higiene que corresponden"

Además, instauraron el sistema de TAKE AWAY, abriendo canales de comunicación para que los clientes puedan hacer sus pedidos con anticipación y de ese modo, no tienen que esperar en el local que se prepare la mercadería. "Hacemos delivery pero solo en cercanía porque no tenemos móviles ni personal para eso, pero el sistema de take away resuelve para aquellos que continúan trabajando y quieren pasar a buscar el menú ejecutivo , o para los que salen a hacer sus compras semanales y de paso, pasan a buscar distintos menúes para congelar".      

"Potenciamos el delivery"

(Ariel del Savio, Lippée y Hoss, Obrador de Pizzas)




Ariel del Savio decidió, desde el primer día, seguir haciendo lo que mejor hace: la mejor cocina de todo Canning. Si bien tanto Lippée (el restó) como Hoss (la pizzería)  tenían take away , ahora con los dos cerrar el salónrestaurantes cerrados, puso en marcha el delivery. "Yo mismo hago muchas veces las entregas" cuenta. "la pizzería tienen la carta completa, y el restó tiene una carta reducida, además de las sugerencias del día y también tenemos viandas que pueden congelarse"
Para Ariel, es fundamental preservar las fuentes de trabajo. Acostumbrado a los cambios y las crisis, sonríe cuando uno le pregunta como vé el panorama después de tener dos locales cerrados durante un mes, (y los que se supone que vendrán). "Pasamos muchas, esta será una mas. Mientras tengamos salud, lo demás lo podemos superar" 


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