Echar raíces y apostar por la vida y el futuro.
hace 5 días.

El Club Portugués de Esteban Echeverría celebró sus 42 años plantando 220 árboles conmemorativos como legado para las futuras generaciones.


A fines de los 70, la comunidad de inmigrantes portugueses de Esteban Echeverría (que todavía incluía al actual partido de Ezeiza) comenzó a reunirse en el Hotel Gran Lisboa de la calle Ocantos, en Monte Grande. Era propiedad de la familia Mendes y sirvió como improvisada sede para el germen del futuro Club Portugués. La institución se fundó oficialmente el 16 de Octubre de 1978, y su primer presidente fue Joaquim Marques Rita. Todavía sin sede, comenzaron a organizar fiestas en galpones prestados, vendieron rifas y con la ayuda económica de todos los integrantes de la comunidad lograron comprar 7 hectáreas en Canning, que por ese entonces todavía era una zona de hornos de ladrillos y quintas en la que muchos de ellos trabajaron cuando llegaron de Portugal. 

El edificio del gimnasio se inauguró el 1980, y desde ese momento, el Club fue el lugar elegido para todas las fiestas y encuentros tradicionales. Con el tiempo llegarían las dos canchas de fútbol, la pileta y en los 90, las canchas de paddle.

En 1999 se inauguró el  Salón Andorinha, con su forma que emula una golondrina (ave insignia de Portugal).  Fue obra del arquitecto Juan José Márques, hijo del primer presidente y hoy quizás sea el edificio más emblemático del club 

 

PLANTEMOS FUTURO

Este año, el club cumple 42 años. El contexto de pandemia hace imposible realizar su típica fiesta, como también impidió todas las actividades culturales y deportivas que se llevan a cabo en el club durante el año. Por eso, la comisión directiva tuvo una idea fuera de lo común para celebrar, honrar el pasado y el futuro y a la vez, recaudar fondos para el mantenimiento del club.   

La consigna era plantar un árbol en nombre de una familia o una persona, como una apuesta a la vida, y un legado a las nuevas generaciones. Con el lema Plantemos futuro y echemos raíces, el domingo 11 de octubre,  más de 150 familias plantaron 220 árboles en el predio de Canning. Fueron dispuestos estratégicamente por profesionales que seleccionaron la especies, y plantados con rigurosos turnos y medidas de seguridad, en las que cada familia colocó una placa conmemorativa con el nombre correspondiente.  La jornada se vivió con una mezcla de emoción, alegría, nostalgia y esperanza. 

Un dato interesante fue que no sólo se acercaron miembros de la colectividad, si no también vecinos de Canning, Monte Grande y Ezeiza, lo que da cuenta que el Club Portugués es una institución que ha sabido transmitir a lo largo de sus 42 años, su historia y su cultura a toda la comunidad.



ECHEMOS RAICES

Para los que no lo conocen, todos los años, en el Club Portugués se celebran una serie de eventos típicos. El Festival de Sopas Portuguesas, los almuerzos de Bacalhaoada, o Sardinhada (donde el menú son platos típicos en base a bacalao o sardinas), los Campeonatos de Sueca (un juego de cartas portuguesas en los que la consigna es que las parejas sean de dos generaciones diferentes, como una manera de transmitir la tradición a los más chicos) y por supuesto su Fiesta Aniversario anual.

Además,  el club patrocina el Grupo Folclórico Estrelas do Minho desde donde difunden la cultura portuguesa, un programa radial llamado La Voz del Club Portugués de Esteban Echeverría, y se dictaban clases de portugués europeo que van a retomarse en 2021. 

La actividad del club está muy lejos de ser puramente social, es un refugio de la cultura que trajeron aquellos primeros inmigrantes portugueses que eligieron estas tierras para vivir y formar sus familias. de eso se trata, precisamente, echar raíces.  Hoy, sus descendientes siguen difundiendo todo ese bagaje cultural e invitando a todos a conocerlo.



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